Día 10 – Desarrolla Hábitos que Honren a Dios

“Y cuando Daniel supo que el edicto había sido firmado, entró en su casa, abrió las ventanas de su alcoba que daban hacia Jerusalén, y tres veces al día se arrodillaba y oraba a su Dios, dándole gracias como acostumbraba hacerlo.”
Daniel 6:10 RVC

Nuestra vida se construye hábito por hábito. Aquello que hacemos de manera repetida: nuestras rutinas y disciplinas— se convierte en la estructura que sostiene nuestra fortaleza espiritual. En Daniel 6 vemos a un hombre cuyos hábitos eran tan firmes y tan centrados en Dios que ni siquiera un decreto real pudo quebrarlos. Daniel no alcanzó grandeza en el foso de los leones.  Alcanzó grandeza por lo que había hecho fielmente mucho antes del foso.

Los hábitos piadosos te preparan para batallas que aún no sabes que vendrán. Fortalecen tu alma cuando llegan las presiones de la vida y te mantienen firme cuando todo se vuelve caótico (porque así será). Los hábitos trabajan en silencio, pero sus frutos hablan con fuerza.

El enemigo no ataca los hábitos porque sean insignificantes, sino porque son poderosos. Él sabe que si logra interrumpir tus ritmos espirituales, puede debilitar tu vida espiritual. Pero si no puede detenerte de orar y de buscar el rostro de Dios, tampoco podrá detener lo que Dios está formando en ti.

Tal vez hoy no veas el impacto de los hábitos que honran a Dios, pero sin duda experimentarás su fortaleza mañana. Si los construyes ahora, ellos te sostendrán y te edificarán más adelante.

HOY

  • ¿Cuál es un hábito piadoso que admiras en otras personas?
  • Comienza con un paso claro y sencillo.
  • Une tu nuevo hábito a algo que ya haces cada día.
  • Imagina si ese hábito se convirtiera en una práctica constante: ¿cómo moldearía la persona que estás llegando a ser en Cristo?