Día 2 – Entrégalo todo

“Así que, hermanos, yo les ruego, por las misericordias de Dios, que se presenten ustedes mismos como un sacrificio vivo, santo y agradable a Dios. ¡Así es como se debe adorar a Dios! Y no adopten las costumbres de este mundo, sino transfórmense por medio de la renovación de su mente, para que comprueben cuál es la voluntad de Dios, lo que es bueno, agradable y perfecto.”
Romanos 12:1-2 (RVC)

Renovar nuestra mente es mucho más sencillo de lo que la mayoría de nosotros piensa. Cuando escuchamos la frase “renueva tu mente”, tendemos a pensar qué significa tener más disciplina, esforzarnos más o pasar más tiempo leyendo la Biblia. Pero renovar nuestra mente es mucho más que eso.

En realidad, la renovación de nuestra mente comienza con una transformación espiritual. Solo el Espíritu Santo puede cambiar una mente obstinada y hacerla lo suficientemente humilde para recibir a Jesús. Solo el Espíritu Santo puede transformar una mente centrada en sí misma en una que aprenda a poner a los demás en primer lugar.

Si realmente deseas tener una mente renovada y transformada, todo comienza cuando le entregas al Espíritu Santo el control de tus pensamientos, tus decisiones y tu vida cada día. Por eso Romanos 12:1 nos anima a presentar nuestros cuerpos como un sacrificio vivo y santo delante de Dios.

Recuerda que la Biblia nos enseña que la clave para conocer la voluntad de Dios para nuestra vida es tener una mente  renovada. Y esta renovación no sucede de una sola vez, sino “día tras día”, como nos recuerda 2 Corintios 4:16.  Así que comienza hoy. Entrégate completamente a Dios y dale la bienvenida a su Espíritu para que transforme tu mente, tu corazón y tu manera de vivir.

Ora en voz alta cada día: “Señor, hoy te entrego mi vida por completo. Renueva mi mente para amar lo que Tú amas y rechazar lo que Tú rechazas. ”

Cuando haces esta oración con un corazón sincero, estás rindiendo tu voluntad al Espíritu Santo y permitiéndole transformar tu corazón y tu mente.

Reflexiona

  • ¿Cuál es una mentira que has estado creyendo acerca de ti mismo, de Dios o de tu situación?
  • ¿Qué es aquello que te ha impedido rendir completamente tu vida a Dios?
  • ¿Qué podría cambiar Dios en tu vida si estuvieras dispuesto a entregárselo por completo?

Ora

  • Ora por una entrega completa a Dios.
  • Ora para conocer y discernir la voluntad de Dios para tu vida.
  • Ora por una transformación duradera, y por perseverancia para continuar caminando con Dios aún cuando sea difícil.