Día 4 – Elige Primero la Presencia de Dios

Tú me enseñas el camino de la vida; con tu presencia me llenas de alegría;¡estando a tu lado seré siempre dichoso!
Salmos 16:11 RVC

En lo más profundo de cada corazón existe un anhelo por una vida llena de gozo constante y una fe firme e inquebrantable. Ese anhelo comienza en un solo lugar: la presencia de Dios. Antes de organizar tu agenda, establecer tus prioridades o perseguir tus metas, eres llamado a edificar tu vida alrededor de Él. El mundo nos impulsa a comenzar el día con prisa, presión y productividad. Sin embargo, la Escritura nos invita suavemente a ir en la dirección opuesta. Nuestra verdadera fortaleza no proviene de hacer más o esforzarnos más, sino de simplemente estar con Jesús.

David nos recuerda que todo lo que buscamos, gozo, dirección, paz y claridad, se encuentra en la presencia de Dios. No lo hallarás en el éxito, en el control ni en la aprobación de las personas. Lo encontrarás cuando te detengas el tiempo suficiente para estar en quietud con Aquel que te creó.

 Cuando la presencia de Dios se convierte en tu primer lugar, todo lo demás comienza a ocupar su lugar correcto. La ansiedad pierde su dominio. El temor baja su voz. Las decisiones se llenan de claridad. Dejas de reaccionar a la vida y comienzas a caminar guiado por Dios. Al final, no es posible construir una vida centrada en Dios sin escogerlo primero. Haz de Su presencia tu prioridad, y descubrirás la vida que tu corazón ha estado buscando.

HOY

  • Entrégale a Dios los primeros minutos de tu día.
  • Practica la quietud – aunque solo sean cinco minutos.
  • Crea un momento intencional para estar en Su presencia.
  • Observa lo que cambia cuando Él ocupa el primer lugar –  nota tu paz, tu paciencia y la claridad que surge al permanecer consciente de Su presencia.