“Busquen primeramente el reino de Dios y Su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas.”
Mateo 6:33 RVC
Lo notes o no, tu vida ya está construida alrededor de algo. Puede ser tu agenda, tus responsabilidades, tus metas o tus deseos, pero Jesús es claro: cuando ponemos primero lo incorrecto, tarde o temprano todo lo demás comienza a desordenarse. Las prioridades determinan la estabilidad. Cuando Dios ocupa el primer lugar, todo fluye en armonía. Cuando Dios no está primero, todo lo demás compite por el control.
Mateo 6:33 es más que un versículo – es un diseño para vivir. Jesús no nos invita a buscarlo después de haber resuelto la vida, sino antes de cualquier otra cosa. Esto es tan importante porque Él sabe que aquello que ocupa el primer lugar en tu lista de prioridades se convierte en la fuerza que guía tus decisiones, todas tus emociones y, finalmente, el rumbo de tu vida.
Siempre habrá algo que intente ocupar ese primer lugar, incluso cosas buenas, pero cuando Dios está primero, Él ordena cada área de tu vida con una sabiduría que no podemos producir por nosotros mismos. Poner a Dios en primer lugar no significa añadir más cargas, sino permitirle a Él marcar la dirección de tu camino.